La Opinion Review
Samba, sudor y piernas
El Carnaval Brasileño 2003 vacunó contra el estrés a
quienes fueron al Hollywood Palladium
José Fuentes-Salinas,
Redactor de La Opinión
Lunes, 24 de febrero de 2003
Olodum, o la laaa... Samba, sudor, piernas, plumajes,
tambores y silbatos para alejar el estrés. Ritual nocturno para
conjurar el pesimismo en tiempos de discursos guerreristas.
Eso fue lo que hubo en el Hollywood Palladium este fin de
semana con la llegada del Carnaval Brasileño 2003 que
presentó como artistas principales a Olodum, directo desde
Bahía.
Con balones por dondequiera, y dos piernas de jugador de
futbol sobre el escenario, que acompañaban el letrero
Carnaval Do Penta (Brasil Pentacampeón), ese ambiente
mezclaba la alegría de la danza con la energía del futbol.
Parecían dos partes del mismo espectáculo: pagar tributo a las
piernas y puntería del futbolista Rildo Menezes (ex compañero
de Pelé), lo mismo que a las piernas y el ritmo de Vania
Martins y el resto de danzantes de "Made in Brasil".
Anunciado como la Fiesta de Carnaval más grande del Sur de
California, el evento juntó a G.R.E.S. Unidos da California
Samba School, Made in Brasil, Clovis Pe y Wantuir,
danzantes y músicos que apresuraron un ritmo que hasta la
medianoche dio paso a Olodum, el grupo de samba-reggae.
Con un inicio basado en el DJ Lui, la fiesta tuvo un comienzo
moderado. Los danzantes tuvieron bastante espacio para
moverse en las primeras horas de la noche, teniendo como
compañía los videos del Carnaval de Río y los anuncios de los
patrocinadores.
El ambiente se calentó cuando entró la escuela de samba de
California y las danzantes "Hechas en Brasil". En ese
momento, quienes tenían que lucir (y quienes no) tomaron la
pista, y de pronto todo fue una multitud, que junto con
Wuantuir coreaban "Olelee olaa laaa..."
En medio de la pista, los shorts y microblusas entalladas
creaban otro espectáculo. Pocos iban disfrazados, dos de
ellos fueron Tony Chávez, un trabajador de la ciudad de Los
Angeles, y otro, Josh Rosenthal, un masajista que ganaría el
concurso de disfraces.
Fue un evento que si bien, no llegó a la magnitud de los
cumbiazos, pudo cubrir la pista con danzantes que a veces
formaban culebras que recorrían la pista, o que a veces se
detenían para admirar cuerpos sudorosos y bronceados que se
agitaban con los ritmos creados por Tonho, Arayé, Gel, Bira,
Mestre Memeu, Grande... Los músicos de Olodum que
aunque pasada la medianoche llegaron a experimentar con una
samba-reggae que incrementaba las posibilidades de goce
colectivo.
Olodum, un nombre derivado Yoruba y Olodumare, de la
religión africana Candomble, ha grabado 12 discos con temas
de amor, libertad y equidad. Ha grabado con Paul Simon y
Michael Jackson, pero no se ha contaminado de la
superficialidad que suele acompañar la música pop.
Por otra parte, aunque se asocia al reggae, en Alegría Geral,
Girasol, Olodum y otras interpretaciones es más fácil encontrar
continuidad de la samba que ecos de las rolas de Bob Marley
o Peter Tosh. La mayor fuerza de su música reside en los
tambores, que incluso son parte del juego coreográfico.
En el Carnaval Brasileño 2003, una gran comunidad de afro y
anglodescendientes vieron satisfecha esa necesidad de drama
y rituales que a veces se extirpan de la vida cotidiana. Pero,
por alguna razón, este año no se vieron muchos de los
samberos del rumbo de Long Beach, quienes el 15 de
septiembre arman también un carnaval, pero en la calle.
Nota de La Opinión
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